viernes, 20 de septiembre de 2013

             FILOSOFÍA.-

Es un lugar común entre la mayoría de la gente que en nuestra profesión, cuando estamos a punto de cumplir un encargo, -usando el eufemismo más común: entregar el paquete- lo recomendable es dejar la mente en blanco, vaciarla de cualquier consideración, dejar que el cuerpo flote en una suerte de líquido amniótico para que nada interfiera con nuestro trabajo, un trabajo de exquisita precisión.
No es mi caso. Yo, cuando estoy esperando a cumplir un encargo, filosofo, siendo el objeto de mis pensamientos mi propia persona y el mundo que me rodea como un elemento necesario para mi desarrollo.
Quizás filosofar sea un término sumamente pretencioso tratándose de mí. No soy un hombre especialmente dotado para la filosofía, envidio a quienes lo están. No soy un hombre especialmente dotado para nada en concreto, nunca he destacado en disciplina alguna, ni física, -mis perfomances atléticas, siendo caritativo, no pasan de discretas- ni intelectual, -mi coeficiente i se situa en una parca mediocridad. Y si hemos de ser sinceros ni siquiera soy un hombre completamente normal. Como todo ser humano he buscado a lo largo de mi vida, si no la admiración de mis semejantes, su aceptación, su reconocimiento como una entidad perteneciente a la misma ralea. Poco dotado para la actividad física mi tendencia natural ha sido siempre refugiarme en la introspección intelectual, y como he dicho antes no estoy especialmente dotado para ello. Además y desde que comencé a tratar de comunicarme a un nivel profundo con mis semejantes descubrí que me afecta una notoria, desgraciada tartamudez.
Mi tartamudez crea un foso que separa mi mundo del mundo que habitan mis semejantes hasta llegar a un punto en que la forma menos dolorosa de vivir es no dirigir la palabra a nadie, o a la menor cantidad de gente posible y en la menor de las ocasiones posibles.
Mi defecto me separa especialmente de conceptos como la belleza y la generosidad, nociones que acostumbro relacionar con el mundo que existe al otro lado del foso que me separa de mis semejantes. Durante un tiempo pensé que la forma de acercarme a estos conceptos era denostarlos, mancillarlos, sin embargo pronto comprendí que ese era un camino que no me conduciría a ningún lugar deseable, ya que con frecuencia sentía la necesidad de cruzar el muro y llegando al mundo al que no pertenecía firmar con él una especie de armisticio.
Quizás alguno de ustedes piense que estoy exagerando, que mucha gente sufre un defecto en su forma de expresarse y que tal defecto no la lleva a considerar su vida un capitulo separado del resto del mundo. Si, lo es, no tengan la menor duda. Forzosamente debe serlo ya que cuando una persona habla está tendiendo un puente entre su realidad y la de la persona o personas a las que se dirige. El tartamudo cuando después de penosos esfuerzos consigue articular su pensamiento en forma de palabras la realidad a la que se dirige puede, normalmente lo hace, haber cambiado. Han transcurrido unos segundos preciosos durante los cuales el resto del mundo ha vivido una realidad distinta, en el menor de los casos, la realidad del interlocutor del tartamudo ya está contaminada por intereses ajenos a los de su interlocutor. La comunicación nunca será tan completa o satisfactoria como sería de desear.
Antes, he dicho que mi defecto me separa de conceptos como la belleza y la generosidad, sin embargo como ser humano aspiro a la belleza como elemento que me aleje del horror de vivir, y por tanto la busco y cuando la encuentro me refugio en ella. No me refiero a la belleza que acompañada de la pasión o el simple deseo enturbia la mente. Busco la belleza estéril de una gota de lluvia que el sol torna irisada, pendiendo en equilibrio inestable de la punta de una hoja que por efecto de la lluvia brilla con un verde renovado. Me quedo absorto ante la belleza de un retazo de cielo azul recortado por la negrura de unas nubes amenazantes de lluvia. Me siento prendido de la dolorosa belleza de los coletazos de un pez en su agonía mientras busca la vida que solo puede encontrar en el agua. Soy capaz de permanecer inmóvil bajo la lluvia de una tormenta repentina viendo como mientras el cielo grita y llora la gente corre a buscar refugio donde puede, sin importarle el dolor del cielo, o las causas de ese dolor.
No me interesa la belleza fértil de una mujer joven ni la decadencia de la belleza madura contenida en un cuerpo caduco de mujer. La belleza debe ir acompañada de esterilidad, ya lo he dicho, para que pueda apreciarla. Y esa búsqueda de la belleza no es en mi una obsesión o una aspiración intelectual, es más bien una justificación de mi presencia en este mundo. Me refiero, claro está, al mundo de esta parte del muro, el otro, el que está al otro lado del muro me trae sin cuidado, no necesito, por tanto, justificar nada.
Mientras espero pacientemente no puedo evitar sonreír, hay gente que después de toda una vida de convivir con sus propios defectos aun no ha aprendido a soportarse. No es mi caso.
Fumaría gozosamente un cigarrillo, dejaría que mi mirada se prendiese de las formas caprichosas de la espiral de humo azulado que se movería a impulsos del escaso viento que sopla a intervalos irregulares. No puedo hacerlo, eso sin ninguna duda me distraería. Es mejor filosofar, mientras el cerebro urde teorías que me ayudan a comprenderme, el ojo, el oído pueden estar alerta. Aunque de vez en cuando interrumpo mis pensamientos para echar una mirada a la puerta que da paso al hall del hotel, pero mi cliente aun no ha llegado y no puedo entregar el paquete.
Sopla un aire ligero que refresca el ambiente hasta el punto de que siento un poco de frío. No me importa, el frío sin excesos ayuda a mantener la atención, también a pensar.



Mi cliente acaba de aparecer, le acompañan dos tipos grandes con aspecto de guardaespaldas. Son, con absoluta seguridad guardaespaldas, niñeras para gente adulta e importante, gente a quien la sociedad o su propia fortuna necesita proteger. Miran a ambos lados de la calle para asegurarse de que no hay posibilidad de riesgo para el niño adulto al que protegen. Uno de ellos le hace una seña con la cabeza a su compañero indicándole que no hay peligro y que pueden avanzar hacia el coche que les espera a poco más de diez metros. Yo hace rato que tengo el paquete listo para su entrega y diez metros es una eternidad.
Justo en ese momento se enciende el alumbrado publico, visto desde la altura a la que me encuentro, la hilera de luces que marca el trazado de las calles parece un tatuaje sobre la piel de la ciudad. Una imagen de una belleza estéril, como a mi me gusta, pero este no es momento para filosofar, ya no.
El hombre importante viste un elegante abrigo de color negro. Desde esta distancia parece de pelo de camello, siento la tentación de bajar la mira telescópica hacia el abrigo, pero no lo hago. Claro que podría apuntar al corazón pero en esta ocasión no tendré tiempo más que para un disparo y debo buscar la seguridad, me pagan muy bien, no puedo permitirme el menor fallo, así que desisto de entretenerme en detalles banales. Centro el visor de mi rifle en la cabeza del hombre importante, ahora ya no hay filosofía, todo mi mundo se reduce a esta cabeza, desaparece el abrigo y cualquier discrepancia entre mi mundo y el mundo que me rodea. En cuanto apriete el gatillo, -mi dedo ya se curva sobre él causándome un dolor ligero debido a la tensión-, todo el mundo del hombre importante se reducirá a oscuridad teñida de sangre y masa encefálica destruida por la bala.
Bien poca cosa.
Aprieto el gatillo.
http://www.jorgecolomardetectives.com/wp-content/uploads/2011/04/asesino_sueldo.jpgSiento el suave retroceso de la culata del rifle golpeando mi hombro, la sanción definitiva para mi cliente, la aprobación para mi acción. Sin más la respuesta a la acción de apretar el gatillo. Claro que podía haber apuntado a una de las muchas ventanas del edificio que hay detrás del hombre, las posibilidades teóricas son numerosas, casi infinitas. Pero no lo he hecho, he apuntado a su cabeza.
El hombre del abrigo negro que parece de pelo de camello se tambalea ligeramente con una expresión de estúpida ignorancia en su rostro, luego cae hacia atrás ante la sorpresa de sus guardaespaldas que no han escuchado el estampido del disparo, amortiguado por el silenciador de mi rifle de precisión. Antes de buscar, con la mirada dirigida a los alrededores, a un posible agresor, se agachan para mirar a su empleador, aunque su mayor deseo en estos momentos sea buscar refugio, temerosos de que el segundo disparo busque sus órganos vitales, algo que no va a suceder, no hoy al menos. Tardan unos segundos en comprobar que es lo que ha sucedido, una herida en el cerebro no es escandalosa en un primer momento, para el forense ya será otra cosa.
Me apresuro en recoger el rifle y guardarlo en su funda, una maleta que una vez cerrada no se distingue en nada de otra cualquiera y me largo de allí, este no es el mejor momento para ponerse a filosofar.
El mundo acaba de ganar en coherencia.
Una coherencia, sin embargo, fugaz como una bella puesta de sol. Y como todas las puestas de sol sé que no puede durar eternamente.

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1 comentario:

  1. Plas, plas, plas... Bravo, maestro.

domingo, 15 de septiembre de 2013


SOMERAS AVENTURAS DE UN AMANTE CONCEPTUAL DE CAMERON DIAZ (IV)

 
La verdad es que tenía hambre.
Mariana me miraba apoyada en el hueco donde debia de haber una puerta y se mordisqueaba las uñas.
Matías me empujaba por la espalda.
¡Qué coño!, tan malo no podía ser, así que me dirigí hacia el interior.
Al entrar, Mariana se movió ligeramente para rozarme con su cadera.
Babeé de placer.

domingo, 8 de septiembre de 2013




SOMERAS AVENTURAS DE UN AMANTE CONCEPTUAL DE CAMERON DIAZ. (III)












 RELACIÓN DE PERSONAJES.

Amante conceptual de Cameron Diaz 
Matias.- Desastre integral amigo del amante de Cameron Diaz
Mariana.- Amor no tan conceptual del protagonista
Brutus.- Mole tonta conductor de la furgona
Furgona.- Reliquia motorizada de tiempos preteritos.
Rinus.- Poeta holandes patizambo
Zelda.- Zorra portuaria, vidente y sanadora.
Adri.- Cocinero y cultivador de marihuana, verduras variadas y hortalizas.
Marco.- Patriarca y dueño del "apartamento"
Babe I.-.Amante y cuidadora adolescente de Marco.
Babe.-II.-Gemela de Babe I, también amante y cuidadora de Marco.
No se extrañen si aparecen más personajes, como hemos dicho son gente muy libre

lunes, 2 de septiembre de 2013

Queridas, adorables criaturas, las vacaciones se han terminado y ya estoy a mi ordenador soldado (confio hayais valorado la bella rima).

En realidad en esta primera entrega de este loco blog despues de vacaciones debería aparecer el segundo capitulo de las Aventuras del amante conceptual de Camenron Diaz, sin embargo no puedo resistirme a la tentación de contaros mis desventuras en el viaje de ida a las islas Açores.

Desventuras que empiezan con la siguiente premisa: "El aeropuerto de Barajas no solo es un aeropuerto grande, es un aeropueto desparramao".

Sentada la premisa, vayamos al relato: decidí con acierto ir a vacacionar a las mencionadas islas, lugar apetecible, buen precio y una ligera molestia: el vuelo salía desde Madrid, lo cual no me parece ni bien ni mal si no todo lo contrario.

Tomo un vuelo de la compañía Vueling y me desplazo a Madrid. Me sientan en el último asiento lo cual no es grave, a alguien le tenía que tocar y un servidor era quien presentaba un aspecto más desvalido.

Termina el vuelo en Barajas sin mayores problemas y le pregunto a un par de amabilísimas azafatas que debo hacer para el enlace con el avión de la compañía Sata Internacional que me llevara a mi destino si no sucede un desatino (otra bella rima y ya van dos). Mis adorables azafatas me dan las siguientes instrucciones: Salga y siga los indicadores de las puertas RSU y llegará a un tren, tómelo y llegara a la extensión de la Terminal Cuatro, allí podra cambiar a la compañía Sata. Y remachan: es muy sencillo, no tiene perdida.

Me despido enfermo de gratitud hacia mis amables azafatas.

Ando por interminables pasillos hasta llegar al tren que ha de llevarme a mi destino,

Doce minutos de tren a toda hostia hasta llegar a la extensión de la Terminal Cuatro "T4 satélite" (T4S, en el plano)

Una vez allí me encuentro con una salida a la calle y un control de pasaportes, imagino que otra salida a la calle, aunque también podría ser a la comisaría más próxima.

Me mosqueo.

Pregunto a una simpatiquísima policia nacional ¿qué pasa, nen?.

Respuesta: Las azafatas siempre hacen lo mismo, nos envían aqui a los pasajeros, así no tienen que decirles que no tienen idea de lo que deben hacer para el enlace y se los sacan de encima.

Y yo que les había cogido cariño a las muy putas.

Sigue la simpatica policia nacional: Coja de nuevo el tren, regrese a la Terminal Cuatro y pregunte allí.

Lo hago, que remedio.

Pregunto a diversos empleados que me hacen discurrir por algún que otro vericueto de ascensores y escaleras mecanicas hasta que finalmente llego a un punto de información, donde un señor negro (no sé si por cuestión racial o harto de que gente con cara de pena como yo le toque las narices) despues de una larga consulta con una pantalla de ordenador afirma que debo sali a la calle y tomar un autobus de color verde o azul que me llevará a la Terminal Dos donde está la compañía Sata Internacional.

Tiemblo.

Doce minutos de viaje en autobus de color verde hasta la Terminal Dos.

Nervioso confundo ascensores con valles floridos y lirios con caimanes.

Finalmente encuentro la cola del mostrador de Sata. Como he llegado el último la cola llega a Vallecas. En fin.

Consigo mi tarjeta de embarque.

Mientras tomo un agua comodamente sentado me da por mirar mi tarjeta de embarque: Está a nombre de un señor que no conozco.

Me embargan sentimientos homicidas.

Mi corazón es una orgía de peligros de infarto (adorable imagen poética que deseo valoren en lo que vale).

Respiro hondo.

Como ya había pasado el control de equipajes, le pido permiso a un comprensivo Policia Nacional para salir y arreglar el desatino a que me ha conducido mi Destino (van tres rimas, hoy estoy que me salgo).

Corro hacia el mostrador de Sata arrastrando mi equipaje que traquetea por el bien cuidado suelo de la Terminal Dos.

El mostrador de Sata está cerrado y muestra una ausencia de personal que reluce y ciega mis fatigadas neuronas (otra imagen poética, ya digo que hoy estoy que me salgo).

Corro de nuevo, equipaje en mano hasta el control de equipajes y los amables policias nacionales comprenden mi desgracia y paso sin dificultad.

El mostrador de embarque de mi vuelo ya tiene presencia y amenazo liarla.

Me aseguran que no es necesario y me arreglan la tarjeta de embarque.

Resumen: Gracias Policia Nacional, fueron ustedes muy amables en todo momento. Y no es coña.

Señoritas azafatas de Vueling ya las he insultado antes. Con una vez es suficiente.

Señores que diseñaron el aeropuerto de Barajas, ¡que cojones, tíos!. Entre el fial del tren de marras y la Terminal Uno, allí donde el aeropuerto fenece, si lo miras desde el contro de equipajes ya mencionado, deben haber tantos kilometros como desde mi pueblo a Santurce. Entre un punto y otro, terrenos del aeropuerto y otros que me temo no lo son y donde se extienden parques donde los hijos de los funcionarios pueden jugar al corre que te pillo, fabricas de piensos y selvas virgenes, hangares donde se esconden aceleradores de particulas y plantaciones de maiz transgenico, supermercados y puestos de venta ambulante de bisuteria fina, autopistas y lagos artificiales. Y que se yo cuantas cosas más.

En fin, en las Açores fantástico.  


Adelanto de programación: las ya mencionadas aventuras de Amante Conceptual y la publicación por capitulos de un libro de cuentos negros.

See you later aligator.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Mis queridos especímenes, se acabaron las vacaciones ¿creíais que la molicie iba a durar toda la vida?.
Bienvenidos al mundo real donde si no te tomas la cosa en plan de cachondeo no te queda más remedio que el suicidio ritual a la tailandesa (o sea abriendote las venas despues de rascartelas durante hora y media). Así que vamos a seguir con las Someras Aventuras de un amante conceptual de Cameron Díaz, que os acompañaran, si así os apetece, durante unas cuantas semanas, luego Dios dira.

domingo, 21 de julio de 2013

Queridas criaturas mi cerebro me ha dado un ultimatum " nos vamos o me voy solo, escoje"
Ha sido una disputa encarnizada llena de golpes bajos. Le he suplicado:
- Déjame una semana más, debo despedirme de mis amigos, de mis seguidores, de mis lectores- pero ha sido implacable ha hecho las maletas y me ha dicho apáñate sin mí y se ha ido.
Así que con todo el dolor de mi corazón debo dejaros hasta setiembre, eso sí os dejo con un pequeño adelanto de mi última locura
 "SOMERAS AVENTURAS DE UN AMANTE CONCEPTUAL DE CAMERON DIAZ"


sábado, 13 de julio de 2013

De nuevo el calor humedo y pegajoso de Barcelona está perjudicando mis neuronas. Me adormezco y por el mundo irreal que crea esta duermevela circulan multitudes que son un caso claro de desarrollo mental atrofiado desde la pubertad. Los tarados me persiguen saltando sobre el capó de los coches, tratan de alcanzar las farolas para darles un buen lametón y aullan frases sin sentido. De vez en cuando dejan de comportarse como simios y se humanizan: tratan de matarse a golpes de litrona. Un fulano más acostumbrado a las furgonetas con barrotes en las ventanas que a los taxis trata de venderme un Rolex más falso que la buena voluntad de un político. Afortunadamente un gorila de discoteca le estampa una botella de Anis del  Mono en la cabeza y el tipo se desploma con los brazos extendidos como las alas de un plesiosaurio. Salgo corriendo, el gorila de discoteca no parece sentir por mi la menor simpatía y yo hace años que he dejado de beber Anis del Mono. Una preciosa criatura me dice que me ama, el precio es módico, solo ochenta euros, lo justo para un par de dosis. El comemierda de mi vecino ronca como un poseido, he dejado la ventana abierta y la serenata sucia de sus ronquidos no me permiten dormir en condiciones. Algo que no tiene importancia, ya que por la ventana abierta entran ejercitos de mosquitos chupasangre que tampoco me permitirían dormir en el caso de que mi vecino roncara suavemente "EL sueño de amor" de Listz . Así que pienso que soy afortunado. Se que debería hacer algo para salir de este marasmo que me acogota, pero no hago nada aparte de sudar por cada uno de mis poros y sigo paseando por la irrealidad. Un fulano unicejo y patizambo que despide el olor del último portal donde ha pasado la noche, por el simple hecho de pasar por su lado, duda de la honorabilidad de mi madre. Pienso que la esterilización debería correr a cargo de la Seguridad Social (quizas en el III Reich las siglas SS querían decir precisamente Seguridad social, pero lo dudo, sus políticos estaban locos pero no eran tontos, no como los nuestros que son bienintencionados sinverguenzas a los que conviene una ciudadanía adormecida a la que sangrar. En el vecindario hay una discoteca, frente a ella una entrada de parking profunda que cada viernes y sabados amanece con hermosos, profundos charcos de orines humanos (un chiuaua tardaría años en sacar tanto liquido, sin contar que probablemente se ahogaría). He preguntado si es debido a la ausencia de lavabos en el local. Me dicen que no, pero que los lavabos estan mejor acondicionados para esnifar una raya y que hay cola. Me dio la impresión de que cuando se lo contaba al dueño del parking la explicación no le convencía.
Un enamoramiento súbito es como una caida de tensión arterial. Si dura es necesario ir al medico.
Me gustaría estar en otro lugar pero en realidad no sabría decirles donde.
Si alguien a quien no conoces te saluda y sonrie huye, va a pedirte dinero.
Nunca confies en las promesas de amor de una mujer apoyada en una farola.
Si está enseñando el culo en la entrada de un poligono industrial, tampoco.
Cameron Diaz hace más de tres días que no me llama para rogarme que le haga el amor.
Me voy a comprar un aparato de aire acondicionado.
No tengo un puto euro.
Quizás si rompo el cerdito me da para un ventilador.
El cerdito me mira con cara de pena.
Estamos jodidos, brother.

domingo, 30 de junio de 2013

 
Ya sabeis, porque lo he dicho en anteriores ocasiones, que yo soy un viejo rockero de alma joven, pero la objetividad me mata y en cada ocasión que escucho la letra de un rock y la comparo con la  de un tango, aquella noche el dolor y la verguenza no me dejan dormir. Trato de hacerme perdonar la condición de rockero comprandome sombreros de ala ancha, a lo Carlos Gardel, pero aun sigue remordiendome la conciencia. Y como quiero (no por maldad si no por soledad) que alguien sufra conmigo, os voy a demostrar como con una simple letra de canción se puede escribir una novela entera. Ahi va la letra de "Volver", tango de Alfredo Le Pera, el colega de Gardel.
 
Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos van marcando mi retorno
Son las mismas que alumbraron con sus palidos reflejos hondas horas de dolor
Y aunque no quise el regreso siempre se vuelve al primer amor
La quieta calle donde un eco dijo:
"Tuya es su vida, tuyo es su querer"
Bajo el burlón mirar de las estrellas que con indiferencia hoy me ven volver.
 
Volver, con la frente marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien
Sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada
que febril la mirada errante en las sombras te busca y te nombra.
Vivir con el alma aferrada a un dulce recuerdo que hoy lloro otra vez
 
Tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarme con mi vida
Tengo miedo de las noches que pobladas de recuerdos encadenen mi soñar
Pero el viajero que huye, tarde o temprano detiene su andar
Y aunque el olvido, que todo destruye, haya matado mi vieja ilusión
guardo escondida una esperanza humilde que es toda la fortuna de mi pobre corazón.
 
Bolambalaluba bolam bambum
 
 
 

Hay que joderse, men..

domingo, 23 de junio de 2013

Este es el segundo cuento del mes que aparece este mes, pero ya se sabe que en verano, con las vacaciones, el calor y el exceso de horchata puede suceder cualquier cosa, por ejemplo que algún mes no haya cuento, así que vamos a tratar de compensarlo a priorísticamente y por si acaso.
El cuento de este mes se llama "La Timidez" y está basado en un suceso real, uno de esos sucesos que nunca ocurren pero que mira... .

domingo, 2 de junio de 2013

   
  • Hace unos pocos días olvidé tomar la medicación y probablemente debido a eso se me ocurrieron unos cuantos pensamientos que tal vez ayuden a comprender mejor el munco en que vivímos.
 
  • Para lograr la felicidad ayuda ser guapo, rico y tener un bronceado perfecto. Asi de entrada parece que los negros lo tienen más fácil.
  • Que el mundo a tomado una deriva poco conveniente me lo demostró una escena que presencié el orto día. Un tipo le preguntaba a otro: ¿ que idiomas hablas.?
          Cobol y basic.
         Les dejé a los dos jugando freneticamente con sus teléfonos móviles
  • Si te piden que hagas algo que está claramente fuera de tu alcance, prometeles que harás mucho más. Al fín y al cabo igualmente vas a quedar como un mierda, y así aunque sea durante un momento ta van a admirar.
 
  • En alguno de mis pensamientos hago uso de lenguaje soez, lo lamento profundamente, pido mis más humildes disculpes y les ruego encarecidamente que se vayan a la mierda si les he ofendido.
 
  • El mejor regalo que se le puede hacer a una novia abandonada frente al altar es una buena dosis de comprensión y una caja de Kleenex. Y si a eso lo acompañas con la cabeza del novio en una bandeja de acero inoxidable, mejor.
  • Entre la posesión de importantes sumas de dinero y el deseo desaforado de tener más solo hay una delgada linea. Y al cruzarla es más fácil que acabes en la cárcel que conseguir el dinero. A no ser que residas en España y te dediques a la política, claro.
  • Cuando la mala suerte te ha cogido cariño y la llevas pegada a la piel, lo único que puedes hacer es refrotarte con un projimo esperando que la mala suerte te poonga los cuernos. La excusa para refrotarte puede ser que le quieres mucho. A veces cuela.
  • Antes, cuando un rayo de sol se colaba por una ventana, creando un espacio de luz intimo me ponía romantico. Ahora lo único que se me ocurre es pensar en un puto puntero laser.
 
  • Hay gente que tiene problemas y dolores sin haber hecho nada para merecerlos, es nuestro deber compadecerles y ayudarles. Otros con las mismas penas y dolores pretenden que sea el mundo quien se los solucione. Esos deben ser encerrados.
 
  • Crearse penas y dolóres buscando la gran vida es mucho más fácil que buscarse soluciones. 

domingo, 26 de mayo de 2013




Mis queridas criaturas esta semana os dejo con el cuento del mes titulado UN CUENTO NEGRO




"Mi editor me llamó a las diez de la mañana para pedirme que escribiese un cuento.
-Un cuento negro, tío, uno de esos cuentos con muerto, violento y triste, ya sabes lo que le gusta a la gente."

domingo, 12 de mayo de 2013

Ante tan sensible y sentida petición a LG Maluenda no le quedó más remedio que responder.
-Stinky, te llevaré conmigo, viviremos juntos, respiraras de nuevo la contaminación de Barcelona, aunque te advierto que si quieres hablar con mucha gente tendrás que aprender el idioma rumano.
-¿Y lo de las putas de Las Ramblas?,-insistió el conejo.

domingo, 5 de mayo de 2013

Capítulo veintiuno de Stinky Rabbit
Stinky en la residencia tenía problemas, aceptaba la vejez, lo que no aceptaba eran las consecuencias de la vejez. Las enfermeras, mujeres a las que hacía poco tiempo hubiese seducido con solo mostrar su sedosa piel, hembras que se hubiesen sentido agradecidas por recibir sus atenciones, le pellizcaban el lomo con saña si intentaba tentarles el culo cuando pasaban por su lado.

domingo, 28 de abril de 2013

Capítulo de veinte de la "Biografia de Stinky Rabbit"

Estos últimos hechos decidieron a Ginny Mae a ingresar a Stinky en una residencia de animales de compañía ancianos, mientras ella se iba unos días a Miami acompañando a la totalidad del cuerpo de carpinteros de los estudios, quienes le habían prometido un papel en una superproducción, en la que interpretaría a un pastel gigante de fresa.

lunes, 15 de abril de 2013

 Capítulo dieciocho de Stinky Rabbit
 
Stinky y Ginny Mae tuvieron que repostar en dos ocasiones en sendas gasolineras, en ambas ocasiones, el conejo vaciaba la caja y se proveía de artículos imprescindibles como cerveza, o deliciosos buñuelos rellenos de mermelada de nabo y preservativos Fuck and play “de suave latex con estrías para mayor satisfacción de su dulce sweet heart”

domingo, 7 de abril de 2013

Queridas y admiradas criaturitas, esta semana os dejo el capítulo diecisiete de Stinky Rabbit y su huida hacia la libertad acompañado de Ginny Mae
"A unos escasos cinco kilómetros pararon frente a la Gruta de los Placeres Prohibidos de Madame Fiffete, se apoderaron de un magnífico Ford Celestine y en su lugar dejaron el Packard de cincuenta y no."

miércoles, 3 de abril de 2013

 
 
 
Queridos niños y niñas.
Os hago participes y os invito a un magno acontecimiento que se producirá el día 12 de Abril (próxima semana) a las 18, 30 h: la presentación de mi novela "La Fiesta" en la Libreria Abacus de la Avd. de Fabra y Puig , 196 .
Dudo que haya canapes, champan ni galletitas, pero es gratis y sereis bien recibidos por este que os quiere.
Procuraré no olvidarme el boligrafo por si alguien quiere comprar la novela y que se la dedique, cosa que haré con sumo placer.
Abrazos y besos.

sábado, 30 de marzo de 2013

Harlem Nocturne

dijous 28 de març de 2013

Ruido de cañerías, de Luis Gutiérrez Maluenda




Ruido de cañerías és la tercera entrega de les peripècies del detectiu Atila, a aquestes alçades un gran conegut dels negrots. Fins el moment es tracta del darrer títol de la nissaga (després de Mala hostia i d’Un buen lugar para reposar), però els seguidors d’Atila no ens hem de preocupar. Actualment ja existeixen dues novel·les més totalment acabades. I Luis Gutiérrez Maluenda, el responsable directe i únic de la moguda, ha promès solemnement que no seran les últimes.
Si a Un buen lugar para reposar ja quedava clar que en aquesta societat nostra “no hi ha un pam de net”, a Ruido de cañerías l’afirmació es converteix, per si algú encara en tenia dubtes, en un axioma incontrovertible. Gutiérrez Maluenda situa la ficció, negríssima, en les entreteles del món de la política i, de retop, hi involucra alguna associació d’immigrants sense ànim de lucre, d’aquelles altrament dites ONG’s, i el Futbol Club Barcelona. I és que un dels implicats en l’afer és un tal Santiago García, advocat guapot amb talent d’orador pompós, president del millor club del món i aspirant a molt honorable de la Generalitat (qualsevol semblança amb la realitat, òbviament, és pura coincidència).
La trama enganxa des del primer paràgraf. Els embolics, les trampes, els enganys i les estomacades se succeeixen amb un ritme trepidant. Atila les passa morades. Sort en té de Valentina, que lluita sense treva per allunyar-lo de l’addicció al whisky. I sort en té de Lena, d’en Carrito i d’algun amic més. M’agrada molt com Gutiérrez Maluenda, tot i retre’ls homenatge, desmitifica la duresa incombustible dels detectius del negre clàssic. El nostre Atila, que pot ser implacable i violent com el primer, queda fora de joc, quadrat damunt l’asfalt com qualsevol mortal, per culpa d’un atac de lumbàlgia. Ara no rieu, pobre.
 
Aquesta tercera novel·la m’ha semblat més amarga que les anteriors. Sense permetre que trontollin l’humor i la ironia, sense que l’estil i el llenguatge deixin d’arrencar-nos un riure franc i obert, Gutiérrez Maluenda aconsegueix revestir la trama d’un to més greu. Atila, que sovint filosofa des del sentit comú i la clarividència dels perdedors, no pot evitar una seriosa decepció, una reflexió que el neguiteja i l’ensorra. Acostumat a remenar la més baixa immundícia, segurament encara no ho havia vist tot. Tanmateix, amb cada nou cas que investiga, la baixada als inferns és fa més profunda. I, inevitablement, més dolorosa la seva percepció del món. No debades, com a colofó tenyit de desesperança, el darrer capítol de la novel·la s’intitula: Triste, solitario final.
Amb el rerefons dels partits polítics, les diferències de classe, la problemàtica de la immigració i, per descomptat, enmig de l’escenari incomparable del Barri del Raval, Gutiérrez Maluenda crea una ficció que palesa una gran perspicàcia. La seva prosa, descarnada i sincera, furga, a tomba oberta, en les ferides del món que ens envolta. Ruido de cañerías és un exemple claríssim i sense fissures de la capacitat del gènere negre per exercir en l’actualitat, des d’una literatura que també ens entreté i ens fa riure, una ferotge crítica social.
Us deixo aquí, negrots. Però jo continuo. M’engresca molt posar-me a treballar en les aventures d’Atila per al proper Congreso de Novela y Cine Negro de Salamanca.  
 

martes, 26 de marzo de 2013

A l'ombra del crim: Un buen lugar para reposar, de Luis Gutiérrez Malu...



A l'ombra del crim: Un buen lugar para reposar, Luis Gutierrez Maluenda







 

Un buen lugar para reposar és la segona entrega de les aventures i desventures d’Atila, el delirant detectiu barceloní creat per Luis Gutiérrez Maluenda. Fa uns mesos vaig confegir la ressenya del primer títol de la sèrie, Mala hostia. Tot el que hi vaig escriure es pot tornar a aplicar a aquest buen lugar para reposar que ara tenim entre mans. I és que l’autor ha confegit una ficció amb un segell propi molt marcat, que es complau en homenatjar el gènere més canònic alhora que el desmitifica, l’actualitza i el reinventa.

Atila continua amb la seva existència miserable al barri del Raval, l’antic “Barrio Chino” de Barcelona, on té plantat el seu “despatx”, concretament a la taula del fons d’un locutori que regenta Lena, argentina, bona amiga i antiga amant. Lena actua, quan fa falta, de recepcionista, secretària i dipositària d’encàrrecs. Mentrestant, Atila es mou entre el recent enamorament envers la persona de Valentina (mestressa d’un bar de la zona i amb una bona situació econòmica) i la seva afecció desmesurada (per no dir patològicament perillosa) a la beguda, en especial al whisky i, més concretament, al Vat 69, que acostuma a adquirir al paki de la cantonada i que és l’únic que, fet i fet, es pot pagar.

Atila sobreviu, envoltat pels vapors d’una sempiterna ressaca, en un antre de mala mort, una porteria minúscula i infecta per on passen totes les canonades dels lavabos de la finca. Té una exdona insofrible, Mabel, que ˗com totes les exdones insofribles del món mundial˗ el sagna i l’extorsiona. Adora els tangos de Carlos Gardel i s’ha fet molt amic de Carrito, un cambrer colombià, exmembre de les FARC, que, a més de ser violent, expeditiu i llest com una guilla, també es regeix, com el mateix Atila, per un indestructible codi d’honor.

 




Atila és un perdedor, no ens enganyem. Un pobre diable que voreja la llei, carrega a les esquenes un passat desolador i té un futur més aviat incert, per no dir directament negre. Tanmateix, pot comptar amb els seus amics, una colla de trinxeraires que, com ell, s’arrosseguen vivint de la picaresca en el cor de la gran urbs, enmig del barri més miserable de la ciutat. Carrito, Lena, Maruchi La Desdentà, la mestressa del topless més freqüentat del Paral·lel... Tots ells tenen molt clares quines són les prioritats d’aquest món. La lleialtat encapçala la llista. I, tot seguit, la consciència que algunes barreres no es poden franquejar.

No es pot franquejar la barrera de la pederàstia, ni tampoc la del mobbing immobiliari que assola els barris més deprimits i s’acarnissa especialment amb els més febles, la gent gran. Per resoldre aquests afers, Atila usarà la violència més salvatge i, si cal, s’hi jugarà la vida. I és que, darrere de l’alcoholisme, el cínic sarcasme i l’amarg escepticisme, Atila és el trist detectiu dels pobres, insòlitament idealista, estranyament “com cal”.  

Gutiérrez Maluenda s’empara en un artifici molt ben construït ˗de lectura lleugera, distreta i molt plaent˗ per “fotre canya” als fonaments d’una societat podrida, bruta i malalta. No hi ha gaire esperances, no és gens optimista. Però, com el seu personatge, es refugia en la mordaç i sàvia ironia i en l’agudesa d’un finíssim humor. A Un buen lugar para reposar, Atila arremet contra constructors corruptes i pervertits, contra gent que prostitueix els propis fills, contra sicaris de diversa volada i contra psicòpates que assassinen per gelosia. I mentrestant, el seu creador, que col·loca la història en boca del personatge, ens va deixant un rastre de frases breus, contundents, lapidàries. Va destil·lant, sense contemplacions, un missatge actual i antic, universal i atemporal, inherent a la condició humana.

“No hi ha un pam de net, senyors”. Que ningú no es faci il·lusions.

 


 

NOTA:  Que la Biblioteca La Bòbila i el seu director, el meu amic Jordi Canal, tinguin un paper tan destacat en la novel·la, amb un munt de picades d'ullet envers el gènere negre i la seva persona, és un "puntasso" que no em podia oblidar. Senzillament genial.  

domingo, 17 de marzo de 2013

Relato de febrero: Un cuento negro

Mi editor me llamó a  las diez de la mañana para pedirme que escribiese un cuento.
-Un cuento negro, tío, uno de esos cuentos con muerto, violento y triste, ya sabes lo que le gusta a la gente.
-¿Para cuando lo quieres?.
-Como mucho tres o cuatro días.
-No tengo nada.
-Invéntalo, puedes hacerlo.
No se me dan muy bien los cuentos muy cortos y se lo dije.
-Inténtalo, -repitió
Me olvidé del cuento y seguí a lo mío, era la tercera vez que enfocaba el final de una novela que seguía resistiéndoseme...

sábado, 16 de marzo de 2013

'La fiesta' - Luis Gutiérrez Maluenda




Luis Gutiérrez Maluenda tiene en su haber títulos como “Putas, diamantes y cante jondo”, “Música para los muertos”, “Una anciana obesa y tranquila”, “Los muertos no tienen amigos” y la serie protagonizada por el detective Atila y de la que han aparecido los tres primeros títulos “Mala hostia”, “Un buen lugar para reposar” y “Ruido de cañerías”. También pueden encontrarse algunas de sus novelas en formato digital. Para muchos seguidores de la novela negra autóctona Gutiérrez Maluenda es considerado poco menos que un “autor de culto”.

En esta ocasión el autor no ha urdido una novela de detectives a pesar del breve “cameo” a cargo de uno de sus personajes habituales, Humphrey; sino algo muy diferente y quizás mucho más complejo desde el punto de vista narrativo. Un relato construido a través de cuatro primeras personas que ofrecen su versión de un hecho criminal en función de lo que saben, de lo que ignoran y de sus intereses particulares. Algo así como el “efecto Rashomon• llevado al negro sobre blanco.  Un ejercicio de mérito que Gutiérrez Maluenda adereza con algo de sexo y el sarcasmo y la “mala leche” que le caracterizan.

Que no todas las fiestas resultan divertidas, es un hecho comprobado. Que algunas son un verdadero tostón, tampoco es ningún misterio. Lo que no es tan obvio es que otras pueden convertirse en un verdadero infierno. Algo parecido a un verdadero infierno resulta la celebración a la que asiste para el matrimonio en proceso de disolución formado por Raúl y Marta, para Salvio, el amante de Marta, y para Susana una invitada casi casual que tiene el “privilegio” de descubrir el cadáver de una chica apuñalada en uno de los baños de la casa. A partir de aquí y con la colaboración de un policía extravagante, el inspector Colomer, otro asesinato se suma a los hechos y al desasosiego de los cuatro sospechosos anteriormente citados.

Una novela satírica, socarrona, fruto de la pluma de un autor que no tiene problemas para decir lo que piensa y decirlo sin cortarse. Un relato que consigue retratar con acierto toda una tipología de personajes - incluso secundarios como la inefable Zuleima- que muchos de los lectores relacionarán con hombres y mujeres reales. Una ficción al más puro estilo Gutiérrez Maluenda.

Empar Fernández


Título: La fiesta
Autor: Luis Gutiérrez Maluenda
Editorial: Al revés
Colección: Novela negra
Primera edición: febrero de 2013
Páginas: 345
ISBN: 9788415098805

Qué fantástica, fantástica esta fiesta

fiestaDice Empar Fernández en su reseña de La fiesta para el blog Propera parada: Cultura que para muchos seguidores de la novela negra autóctona Gutiérrez Maluenda es considerado poco menos que un “autor de culto”.
Vale, aquí hay uno de ellos, seguidor incondicional de Maluenda desde que le descubriera en Música para los muertos y desde entonces no he parado, leyendo todo lo que va publicando este hombre, desde las novelas de la serie protagonizada por Basilio “Humphrey” Céspedes a la del más reciente detective Atila o aquellas que no pertencen ni a la una ni a la otra, como la propia Música para los muertos, El árbol bajo el que siempre llueve, Un origen salvaje -protagonizada por el detective Gregorio Marañón, otro que puede traer cola- o esta última que acaba de publicar Alrevés.
Un fiestorro organizado por el director de una agencia de publicidad. Una mujer a la que nadie había invitado degollada en uno de los cuartos de baño. Cuatro sospechosos -Marta, compañera de trabajo de Pablo; Raúl, marido de Marta y en proceso de separación; Salvio, el repuesto sexual de Raúl; y Susana, una que pasaba por allí para quedarse con el marido de Marta- elegidos casi al azar por el romperrefranes inspector Colomer, un policía de mirada hiperactiva capaz de acabar con los nervios del santo Job.
A partir de aquí, una original novela contada a cuatro voces -las de Marta, Raúl, Susana y Salvio- que nos informarán, por supuesto subjetivamente, acerca de cómo va evolucionando la investigación del asesinato y la posible implicación de cada uno de ellos en el caso, todo ello con el peculiar estilo socarrón, cínico, mordaz, fresco, incisivo y políticamente incorrecto de Luis Gutiérrez Maluenda, con un desenlace -o más de uno- francamente sorprendente que incluye la rebelión de los personajes contra su autor, cansados e indignados con la lamentable imagen que éste ha podido dar de ellos en la narración que les ha obligado a protagonizar.
Podría decir, para terminar, que se trata de una de las más originales novelas de Maluenda, pero por una parte sería repetirme y, por otra, adelantarme a los acontecimientos porque, conociendo al padre de tantos estupendos personajes creados hasta la fecha, a saber la qué se estará montando en su incansable cabecita.
Sea lo que sea, lo leeremos también, por supuesto.
La fiesta
Luis Gutiérrez Maluenda
Alrevés

viernes, 22 de febrero de 2013

 
 
 Aviso para navegantes
Queridos niños y niñas, vamos  a darle un descanso al apartado  "Putas y Políticos". Las razones son varias, en primer lugar pensar mucho en ellos y ellas fatiga de manera nociva al autor, en otro sentido ya he recibido varias ofertas de ellas para que deje de tocarles las narices y  a mi aunque todo lo gratuito me parece atractivo no estoy en la onda. Por lo que respecta a ellos en diversas ocasiones en los últimos días me han pedido fuego por la calle tipos de claro aspecto intimidatorio. Y aunque no considero a nuestros políticos capaces de acciones violentas "haberlas haylas".
Crearemos un nuevo espacio más musical que titularemos "Valseando entre el rock y el tango". Confio en que os guste.
Más pronto o más tarde deberemos volver a votar a nuestras putas y follarnos a nuestros políticos. Hasta entonces
 
 

domingo, 17 de febrero de 2013

Queridos niños y niñas mi agotado cerebro por la edad y los distinto efectos colaterales que ella conlleva os ofrece antes de descansar un rato, una miscelanea de paridas que he encontrado en una de esas circunvalaciones cerebrales que no llevan  a ninguna parte.
Buscadla en la sección de Putas y políticos en Aforimos y otras paridas.
También os ofrezco una nueva aventura de Stinky.

sábado, 9 de febrero de 2013






























Queridos niños y niñas os imagino disfrazados y le aullo a la luna, pero en fin...

El día que musa y editores me convencieron (casi a hostias) que debía tener un blog, prometiles y prometime que sería un blog distinto, que estaría exento de la publicidad de mis novelas y de la crítica de las novelas de mis colegas, que basicamente sería un esparcidor de locura ingeniosa y divertida. .

Voy a romper mi promesa.

¿Por qué?

Pues porqué musa y editores me han vuelto a convencer (casi a palos) que así debe ser. Bien, "serebereve".

El lunes se empieza a distribuir en librerías y otros lupanares mi nueva novela "La Fiesta", os prometo que nunca he escrito algo tan original y repartido tantos palos por distintas capas de la sociedad..

Besos
Luis.



domingo, 3 de febrero de 2013



Queridas criaturas esta semana toca " Especial putas y políticos" y un nuevo capítulo de la vida y milagros de Stinky Rabbit
 
 
 
 
ESPECIAL PUTAS Y POLÍTICOS

  • No es cierto que a los políticos les guste mentir- En realidad la menntira es algo que les resulte útil y la usan, pero en el fondo la desprecian. En realidad solo hay una cosa que odian más que mentir:decir la verdad.
  • A una puta se la paga para obtener placer y sobre todo para que al terminar se vista rápido y se largue, cono lo que el placer físico se convierte en un objetivo colateral. Por lo que hacer referencia a los políticos cuanto más les pagas más se aferran al sillón. Resumiendo alguna ventaja tienen las putas sobre los políticos. Por lo que hace referencia al placer saquen ustedes mismos las cuentas.
  • Cuando se reunen una puta y un político rien mucho. Ellas por la generosidad con que su trabajo es retribuido. Ellos porque el dinero lo sacan de nuestro bolsillo.
  • Vivimos en un mundo sucio,por tanto es lógico que nuestros político sean sucios y nuestras putas nos traten como  a un saco de detritus. Pero podrían hacer como el ciudadano de a pie y disimular un poco ¡joder! .
  • No todos los políticos son malos. Los hay de muy malos.
  • No todas las putas nos desprecian,las hay que hasta nos odian.
  • Si los políticos se dirigiesen a sus votantes con falsos gemidos de placer, a las putas nos les quedaría más remedio que cantarles himnos patrióticos  a sus clientes mientras se las follan.